La recuperación de Lautaro Berra: una historia de enorme superación

El pibe santafesino volvió a las canchas después de atravesar un tumor que se le detectó apenas arrancaba la 2016/17. Un alentador y valiente regreso.
El santafesino está de vuelta, y sin dudas esa es una grata noticia para el básquet argentino


El hecho que Obras se haya quedado eliminado de su carrera a los playoffs sin dudas que deja un sabor amargo a la temporada de un equipo que no ha podido ser regular pero que dio pasos agigantados en cuanto a su proyecto de apostar por un grupo de jóvenes. Los fríos números dirán que se quedó en las puertas de la clasificación a la postemporada, pero claramente demostró que tiene un plan muy firme a futuro, con chicos que explotaron y otros jóvenes talentosos que asoman.

En el repaso rápido se pueden nombrar varios pibes que pasaron de ser promesas a toda una realidad, como Pedro Barral, Tomás Zanzottera o Fernando Zurbriggen. Tampoco hay que olvidarse de Federico Mariani o Matías Bortolín. ¿Qué hay más abajo? Un grupo de chicos que esta temporada han sumado valiosa experiencia aunque sus minutos hayan sido más reducidos, como Francisco Barvotti, Luca Valussi o Tomás Cocha.

Y acá nos vamos a detener, porque dentro de estos prometedores pibes de Obras aparece Lautaro Berra. El pivote santafesino de 2.08 metros y 19 años (9 de enero de 1998, en Firmat), era uno de los jugadores que a priori vislumbraba para tener varios minutos en Liga, sin embargo un problema de salud lo privó de esta posibilidad y recién ahora está volviendo, después de dejar atrás aquel mal e inesperado trago.

Si bien tuvo un testimonial y anecdótico papel en el partido contra Quilmes del 4 de mayo (jugó 43 segundos arrancando, por error, de titular en lugar de Barral), Berra recién volvió a entrenarse esta semana y el pasado jueves contra San Lorenzo volvió a sumar minutos. Jugó 3m42s sumando 2 puntos y 1 rebote pero, independientemente de más o menos tiempo en cancha y de cuándo tuvo oficialmente su retorno, la gran felicidad del joven jugador pasa por esta vuelta a las canchas. ¿El mérito? Su superación constante, el no bajar los brazos, la protección y contención que le brindó Obras en ese momento delicado, el apoyo de su entorno y la especializada mano de un oncólogo: el doctor Walter Parizzia, encargado de su vuelta.

- Contame qué te pasó.
. Solamente alcancé a cambiarme en el debut de la Liga contra Boca y después empezó todo. Dos semanas antes de eso yo había tenido un esguince en el CeNARD, estuve una semana con eso y en el interín habíamos ido a jugar el partido a Venado Tuerto por el tema de Olimpia pero yo no jugué porque estaba con la recuperación. En ese momento de la lesión yo ya venía arrastrando de hace seis meses, ahora debe hacer más de un año porque recuerdo que en los procesos de la selección U18 ya me jodía la cadera, me hice un estudio por el esguince y gracias a ese esguince me descubrieron lo otro. Me jodía la cadera, yo lo trataba con los kinesiólogos y a lo mejor me aliviaba, pero lo que yo tenía era un tumor, un quiste en el crocante mayor, que sería en la inserción de la cadera y la cabeza del fémur. Cada vez que pasaban los días y demás ese tumor se agrandaba más, yo obviamente pensando que solo era algo muscular, y me iba comiendo el hueso. Cuando me hago los estudios se me veía una mancha blanca en la radiografía, algo medio raro, y ahí es cuando el médico me dice que teníamos que parar, porque ya parecía un tumor y había que profundizar los estudios. Me hicieron una resonancia y una tomografía, y ahí fue cuando salió esto. Ahora que ya pasó el hueso se me está regenerando todavía, calcificando, pero lo bueno es que no hay chances de que involucione.

- ¿Y cómo lo pasaste? Porque para nada debe ser sencillo, no es algo que te agarra jugando.
. No, claro, no es algo que me dio por hacer básquet entonces es más difícil. Al principio estaba con miedo porque lo asociaba mucho al cáncer. Pero me tranquilizaron, me dijeron bien cómo era y ahí arrancó toda esta pelea. Lo que sí podía ocurrir es que si yo no me hacía ese estudio y seguía como si nada me hubiese quebrado la cadera, seguramente en un futuro no muy lejano porque me iba comiendo esa parte. Gracias a Dios no pasó nada de eso. Me hicieron la biopsia para ver si el quiste era bueno o malo, eran 15 días de espera y yo rezando para que salga todo bien porque si salía mal andá a saber qué hubiese pasado. Salió bien y a los 15 días fue la cirugía, me quemaron el tumor y me dijeron que el hueso se iba a regenerar por su propios medios. La operación fue el 15 de noviembre, mes por mes tenía que hacerme estudios y ver al médico a ver si todo iba bien para que no haya chances de que el tumor vuelva.

- Claro, porque a veces eso se vuelve a formar.
. Exacto, a veces pasa que queda alguna célula dando vuelta y el tumor vuelve a hacerse. Y ahora el último control que me hice hace 20 días me dio que todo bien, que está calcificándose y que ya podía hacer los entrenamientos más intensivos.

- ¿Cuándo retomaste?
. Mirá, el primer entrenamiento completo lo hice el lunes pasado. Tanto lunes, como martes y miércoles entrené normal, a la par de mis compañeros, y el jueves fue el partido donde jugué unos 3-4 minutos. Ahora estoy esperando la otra semana para hacerme otro control, ojalá que me dé bien de nuevo así también me tranquilizo un poco más. Porque yo ahora como que estoy con un poco de temor de si me golpean o no, de si me pasa algo cuando caigo después de un salto y esas cosas. La posibilidad de que se regenere por lo que me dijeron está descartado, pero de todas formas tengo que hacerme controles porque el hueso se tiene que calcificar de nuevo.

- ¿Y ese periodo cómo fue?
. Apenas me dijeron esto desde el club me preguntaron si quería volverme a Santa Fe para pasarlo con la familia, por todo lo que significaba esto. Pero solo me volví una semana después de la cirugía por un tema de comodidad, porque estaba en muletas y no podía hacerme casi nada. Estuve dos semanas con muletas, aunque la primera era más por reposo y por eso me volví. Ya la segunda semana podía empezar a ir al gimnasio y decidí volver a Buenos Aires, no solo por eso sino también para aprovechar la pileta y hacer algo de movilidad. También creo que volví por ansiedad, quería que pase todo lo más rápido posible, era optimista pero también pensaba en lo peor que hubiese podido pasar.

- ¿Cómo fue volver con todo?
. La verdad es que estoy feliz, muchísimo, aunque la ansiedad la fui llevando quizá porque siempre estuve con el equipo y desde hace un tiempo estoy haciendo algunos trabajos de entrenamiento o tirando al aro, cosa que despunta un poco las ansias. A los cuatro meses y medio ya empecé con algunos tiros tácticos, sin salto, el gimnasio nunca lo dejé por lo menos la parte de arriba porque piernas empecé a hacer desde el quinto mes, entonces es como que todo lo fui llevando de a poco. Como sabrás también desde hace unos días salió lo del U19 y eso también me motiva (NdR: está en la lista de jugadores que se preparará para el Mundial de la categoría). Me llamó Maxi (Seigorman, el entrenador de la selección juvenil), me preguntó cómo estaba, cómo era mi situación. La semana pasada fui al entrenamiento y me hicieron saber que estaba dentro del proceso, entonces eso obviamente que me motiva mucho. Ahora con lo que me pasó el jueves pasado es como que no lo podía creer por momentos. Hace seis meses que pasó lo de la operación e incluso es la primera vez que estoy tanto tiempo parado, nunca me tocó ni siquiera una lesión fuerte. Ahora hace siete meses y algo más que no entraba a una cancha, así que la felicidad que tengo es muy grande. Me transpiraban las manos, por momentos me ponía muy nervioso, pero lo lindo es poder haber vuelto.


Lucas Leiva / lucasleiva@basquetplus.com

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