Hace 62 años, se probó en la NBA jugar con aros a 3.65 metros...fracasaron

El 7 de marzo de 1954, jugaron un partido los Minneapolis Lakers del gran George Mikan contra los Milwaukee Bucks. El experimento fue rotundamente rechazado.


Para mediados de la década del 50, en la NBA se discutía la predominancia que tenían los jugadores altos en la Liga, y por eso a alguno se le ocurrió que una buena medida era subir el alto de los aros, llevándolos de los 10 pies (3.05) a 12 (3.65).
Para muchos, los lungos tenían demasiada ventaja. De hecho, podría decirse que la medida en general tenía nombre y apellido: George Mikan. El gigante de los Lakers era imparable y anotaba básicamente cerca del cesto. "Hay que hacer algo para lograr que una canasta merezca un aplauso", dijo un famoso comentarista deportivo de la época.
Ante tanta insistencia, la NBA decidió jugar un partido oficial de la temporada 1953/54 con los aros a 3.65, y eligió no casualmente al equipo de Mikan frente a Milwaukee Bucks. El partido se jugó en Minneapolis y terminó ganando el local 65-63, con un horrible juego de Mikan, que sumó 12 puntos, pero tirando 2/14 de cancha.
De todos modos, las opiniones fueron casi unánimes: la experiencia había sido un desastre. "Esto hace que los grandes sean más grandes, porque favorece a los mejores reboteros", argumentó Mikan. La figura del partido, Vern Mikkelsen (17 puntos), coincidió: "No ayuda a los pequeños, ayuda a jugadores como yo, fuertes y reboteros".
John Kundla, el histórico DT de los Lakers, fue concluyente: "Nadie podía darle al maldito aro". La gente tampoco se fue contenta, porque perdió la emoción de la lucha cercana a los cestos. En definitiva, un fracaso desde todo punto de vista. La cuestión no volvió a discutirse al día de hoy, aunque sí muchos creen que, al menos, habría que agrandar las medidas del campo ante el tremendo avance físico del juego.

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